Historia
  • La agregación de Cárrica a Segorbe

         Según un trabajo de investigación realizado por D. Jaime Faus y Faus titulado “LA AGREGACIÓN DE PEÑALBA A SEGORBE (1842-1846) EL PUEBLO QUE NO QUISO MORIR”, Carrica o Peñalba, tuvo Ayuntamiento propio hasta mediados del siglo pasado; en concreto, hasta 1846, año en el que, al amparo de la legislación municipal entonces vigente (Ley de 8 de enero de 1845), se produjo el hecho político-administrativo de su agregación a la ciudad segorbina. Las siguientes consideraciones han sido extraidas del citado trabajo realizado por el segorbino Jaime Faus y Faus, cronista oficial de la ciudad de Segorbe.


    1.- Algunas descripciones de Cárrica o Peñalba, anteriores a su agregación a Segorbe.

         El historiador Escolano (1611), Bernardo Espinalt (1786), el botánico Cavanilles (1797), y Pascual Madoz (1850), nos han dejado breves descripciones del pequeño núcleo poblacional “carricano-peñalvino”, antes de su agregación.

    “Acercándonos a Segorbe, -dice Escolano en sus “Décadas”- y a la ribera de su río, que es Murviedro, tenemos a Cárrica, con veinte y ocho vecinos, de los caballeros Cucalones” Destacaremos la exclusiva nominación de “Cárrica”, lo que equivale a afirmar que, en dicho nombre era conocida, desde antiguo esta pequeña población. Hoy día, aún se puede oir CARRICA, pero predomina el de PEÑALVA, aunque a los allí nacidos, se les llama siempre “carricanos”, y nunca “peñalvinos”, o “peñalvenses”. Los 28 vecinos que le da Escolano, suponen unos 112 habitantes, cuya cifra es bastante fiable. Su vinculación a los “Caballeros Cucalones”, es un dato histórico merecedor de estudio.

         Es Bernardo Espinalt, en su “Atlante Español” quien hace una más detallada descripción. En ella eleva a 60 vecinos o sea aproximadamente 240 habitantes, lo que implica doblar un poco los 112 dados por Escolano. No menciona el nombre de Cárrica como propio del poblado, y si ya, el de Peñalva, que debió ser el apellido de quién agraciado con el título de Conde, hizo de esta población, que Espinalt llama “Villa”, cabeza de su Condado. El hecho de tener Parroquia, y por lo tanto, Cura Párroco, demuestra su relativa importancia en el orden religioso. Cita como la lana, su principal producto, suponiendo la existencia de una buena cabaña local. La impresión que se obtiene leyendo a Espinalt, es que Cárrica o Peñalba, era un pueblo de vida normal, similar o superior a la que gozaban, la mayoría de pueblos de igual o parecido vecindario. Y aún más que vivía momentos de discrito bienestar.

         Cavanilles en sus “Observaciones” dos son los datos que hemos de resaltar: la expresión “Peñalva o bien sea Cárrica”, que puede interpretarse como “Peñalva o mejor Cárrica” o como siempre identidad, es decir, “Peñalva o Cárrica”, demostrativas ambas de la subsistencia usual de la doble nominación; y el número de 50 vecinos, -200 habitantes-, que le asigna, que once años, de 1786 a 1797, baje el censo “carricano” de 240 habitantes a 200, es un sensible descenso demográfico. De ser cierta esa pérdida de 40 habitantes, -Cavanilles es más fiable que Espinalt-, señalaría el inicio de la decadencia del Pueblo de Peñalba.

         Finalmente, Pascual Madoz, en su “Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico”, en su descripción de Peñalba a mediados del siglo pasado, lo primero que llama la atención, y nos sorprende, de la descripción de Madoz es su falta de información directa, al considerar a Peñalba en 1850, que es cuando escribe, como “lugar con Ayuntamiento” cuando hacía ya cuatro años, desde 1846, que se había agregado a Segorbe. Al margen de este incomprensible desliz, digamos que la pérdida de categoría parroquial de su iglesia es cierta, y sobre ello se hará alusión en el proceso de agregación. Pero, con toda probabilidad, no lo es, el número de 50 vecinos que atribuye a Peñalba, es decir, la misma población que tenía en 1797, según Cavanilles: no es comprensible que en poco más de medio siglo, de 1797 a 1850 se mantenga esa igualdad demográfica, mayormente si se tiene en cuenta, que estas tierras sufrieron las consecuencias de la Guerra de Independencia y la primera Guerra Carlista.


    2.- Proceso de la Agregación de Peñalba a Segorbe.

         En el proceso de agregación de Peñalba a Segorbe, hay que considerar dos periodos: El primero, que resultó fallido, tramitado durante la Regencia del general Espartero (Octubre de 1840-Julio de 1843), bajo la Ley de 3 de febrero de 1823, puesta de nuevo en vigor el 15 de octubre de 1836; y el segundo y definitivo, durante el gobierno del general Narváez en la década moderada de 1844 a 1854, rigiendo la Ley Municipal de 8 de enero de 1845.

    Presumimos , que en el transcurso del año 1842, los Ayuntamientos de Peñalba y Segorbe, mantendrían conversaciones sobre el asunto que a ambos afectaba, llegando al mutuo entendimiento, y que por ello, Peñalba debió cursar la demanda de su agregación a Segorbe, a la Diputación Provincila de Castellón. El organismo provincial, inició el expediente recabando el informe del Ayuntamiento segorbino. Este informe, que si conocemos, es sin duda, el más importante de los documentos sobre la agregación que historiamos. Fue redactado por los Síndicos municipales D. Bartolomé García y D. Nicolás Tortajada, y leido y aprobado por la Corporación Segorbina, en la sesión municipal del día 28 de diciembre de 1842. Hagamos pues, precisa mención de él.

          Luego de reconocer los informantes que era cierta la escasez de vecindario que expresa el Ayuntamiento de Peñalba, y que por lo mismo está en el caso que se indica, respecto al artículo 85 de la Ley de 3 de febrero de 1823; que es exacta la aplicaci´`on a dicho pueblo el artículo 86 de dicha Ley; que siéndole imposible el sostenimiento de su Ayuntamiento, es forzosa su agregación a Segorbe, con arreglo al artículo 87 de la mencionada Ley, proponen las bases y condiciones sobre las que había de efectuarse dicha agregación.

          Los avatares políticos, o sea la caida de Espartero a mediados del año 1843, y el advenimiento al poder de los moderados, paralizaron este primer intento de agregación de Peñalba a Segorbe.

         El proceso se reanudó el año 1845, con la promulgación el 8 de enero de la nueva Ley sobre organización y atribuciones de los Ayuntamientos. El artículo 70 de dicha Ley, es ahora, “imperativo”, es decir, que era obligatorio para todos los pueblos que no superasen los treinta vecinos, tomas una de estas dos determinaciones, o agregarse a otros, naturalmente cercanos y de población superior a treinta vecinos, o reunirse entre sí, lo que implicaba también su cercanía, y formar un solo y nuevo Ayuntamiento, con una población mayor a la equivalente a treinta vecinos.

         Peñalba, debía estar incursa en el primer caso, o sea no sobrepasar los treinta vecinos -120 habitantes-, pues solicitó otro vez su agregación a Segorbe, cual ya lo había hecho “voluntariamente” el año 1842. Así se desprende del oficio, que con fecha 31 de marzo del propio año 1845, dirigió el Jefe Polítivo de la Provincia de Castellón D. Antonio Fernández Golfin, al Ayuntamiento de Segorbe.

    La agregación se produjo en virtud de la Real Orden de 9 de nero de 1846, comunicada por el Excmo. Sr. Ministro de la Gobernación de la Provincia al Jefe Polítivo de la Provincia de Castellón. D. Antonio Fernández Gofin. La Real Orden determinaba entre otras que “...debiendo consignarse en un documento que se depositará en el Gobierno Político, los actuales límites y términos de Peñalba, sus propios pastos y derechos de todas especie”, y terminaba con significativas palabras: “Es al mismo tiempo, la voluntad de S.M. Que el Alcalde pedáneo que V.S. Nombre para Peñalba, sea precisamente uno de los Concejales elegidos en dicho pueblo, en el mes de noviembre último”.

         Con fecha 20 de enero, el mencionado Jefe Político de la Provincia dió traslado de la Real Orden al Ayuntamiento de Segorbe y al de Peñalba, previniéndoles que formasen y remitiesen a la mayor brevedad posible, el documento que citaba la predicha Real Orden. Al propio tiempo y en el mismo oficio, el Jefe Político nombraba Alcalde pedáneo de Peñalba “a D. Juan Antonio Pérez” actual Presidente de aquella municipalidad.

         Se hizo el prevenido pacto o convenio, pero desconocemos, pese a nuestra búsqueda, su fecha, otorgantes y expreso contenido. Es una laguna que, reconocemos, entorpece nuestro trabajo. Sólo nos consta, que a requerimiento del Jefe Político Interino ¨D. Miguel Ribes, el Ayuntamiento segorbino, a finales del año 1846 en la sesión del día 19 de diciembre, acordó remitir a dicha Autoridad, la Escritura de convenio otorgada por el Ayuntamiento y el pueblo de Peñalba.

         
    3.- Peñalba después de su agregación a Segorbe.

         La nota tal vez más característica de la agrupación de Peñalba a Segorbe, es que mantuvo su independencia “real”, pues la agregación, no supuso la absorción de Peñalba por parte de Segorbe. No se pretendió con ella, la integración de Peñalba por parte de Segorbe. No hubo, ni intento ni interés hegemónico, por parte de Segorbe. Antes al contrario, trás la agregación Peñalba y Segorbe, conservaron su peculiar y distinta personalidad, su particular vida local. Varios hechos corroboran esta diferenciación, mantenida hasta el presente. Citaremos algunos:

         1º) El año 1853, el Ayuntamiento de Segorbe, acordó rotular y numerar todas las calles y casas de la Ciudad, ratifiando muchos nombres existentes y poniendo otros nuevos. No hay en dicha relación calle alguna perteneciente a Peñalba. Las primeras roturlaciones de calles carricanas con placas rectangulares en los que figuraba el escudo de Segorbe, como signo de dependencia administrativa, fueron las calles del Secano, de Geldo, plaza de la Replaceta, y precisamente, calle de Segorbe, y son de fecha posterior.

         2º) Años después, en 1867, en el Boletín Oficial de la Provincia de Castellón, del 23 de noviembre, aparecen así desglosados, los núcleos habitados que formaban la total población segorbina de 7.958 habitantes. “SEGORBE Y ANEJOS DE PEÑALVA Y VILLATORCAS”.

        3º) En los repartimentos pecuniarios que hacia la Diputación Provincial de Castellón, entre todos los pueblos de la provincia aparecen siempre unidos los nombres de Segorbe y Peñalba, con cuota única a satisfacer.

        4º) Con la denominacion Segorbe-Peñalba, se franquea la correspondencia dirigida al núcleo de población carricana.

        5º) Peñalba celebra sus anuales Fiestas Patronales en fechas distintas a las de Segorbe.

        6º) Y como un testimonio más de la no integración de Peñalba a Segorbe, nos bastaría acudir a la alfabetizada Guía Telefónica de 1989-90, donde en su lugar correspondiente, y al igual que en ediciones anteriores, aparece el pueblo de Peñalba, claramente singularizado, con 62 usuarios o abonados y el teléfono público.

         Y terminar acabamos diciendo que para Peñalba su anexión a Segorbe, sin perder su propia personalidad, ha sido beneficiosa, como lo atestigua su apreciable aumento de población, cifrada actualmente en unos 250 habitantes, lo que asimismo acredita un buen nivel y mejoramiento social. Pero la causa primera de esa palmaria revitalización de Peñalba, y esto es de justicia proclamarlo, se halla a nuestro parecer, en el espíritu de supervivencia que siempre animó a los carricanos, al pueblo que no quiso morir. Sirva de irrefutable comprobación a este aserto, lo acontecido con el también vecino pueblo de Villatorcas, agregado igualmente a Segorbe en el año 1861, y que hoy lo decimos con pena, es un auténtico despoblado, un pueblo sin vida que de no surgir algún imprevisible, pronto será un recuerdo histórico.

     

                                                                   (Jaime Faus y Faus 1915-1992)

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